¿Sabéis esa sensación de querer huir lejos?
De salir de tu casa sin rumbo a ninguna parte y llegar a un prado lleno de flores y tirarte encima,
con el aire pasando por encima de tu cuerpo y el canturreo de los pájaros... esa sensación de
desaparecer un buen rato del mundo, de preocupaciones, de discusiones, de malos rollos, desaparecer de todo lo que te hace sentir que no disfrutas de la vida.
Pues esa misma sensación es la que me embriaga ahora mismo y en algunas ocasiones,
sensación que de seguro todos hemos experimentado, sea en un campo, prado, bosque, playa,
montaña, etc...
De ahí vengo a decir que no hay que tomárselo todo a punta de lápiz en esta vida, hay que relajarse en nuestros momentos, darnos paz interior, dejar que nuestro cuerpo fluya con la vida,
no dejar que la vida nos haga correr e ir de culo, para nada.
Ser vosotros mismos en todo momento y escapar algunos segundos, minutos u horas del estresante mundo!

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